
Solidaridad. Palabra que usualmente es difícil de escuchar en ciudades grandes ya que cada uno anda por su lado sin interesarce por absolutamente nadie, eso pensaba hasta el día de ayer, la verdad es que ya había perdido la esperanza de que en este mundo exista gente solidaria. Creo que puede ser debido a que tengo el corazón medio congelado de tanto estres ja!. Ayer por la noche cuando regresaba de visitar a mi sobrino adoptivo estaba en el carro pensando en la "inmortalidad de la nada" abstraída en mi mundo que ni siquiera persivi el llanto de un bebe si no es hasta q vi que la gente se movía y dirigía su mirada hacia un solo lugar, es ahí donde recién me percate de lo delicado de la situación: había un bebe llorando desesperadamente, hacia ya varios minutos y yo completamente aislada de todo como dije: pensando en la "inmortalidad de la nada". Por suerte habían personas menos abstraídas que yo que pudieron percatarse del hecho e intentaron ayudar. Por ahí alguien dijo: dele agua sino tiene leche, tal vez con eso se calma, sí, apoyaron otros; luego alguien se decidió a comprar un agua mineral, otro ayudo a poner el agua en el biberón y todos pendientes de que el bebe este bien. Pasaron los minutos y el bebe aun seguía llorando imagino que el pobre tal vez tenia un cólico o algo así, lastima que no soy medico tal vez algo hubiera hecho o si hubiera tenido leche tal vez y me animaba a amantar al bebe...tal vez...me pregunto: ¿habrá habido alguna madre ahí capaz de poder haber hecho eso?...no creo, pues la desesperación del niño era tanta que el corazón de una madre no se hubiera resistido. Prosigo con la historia; como el bebe no se calmaba empezaron a dar otras ideas: hay que buscar un patrullero para que lo lleven a su casa, argumentaba alguien; una señora decía: mejor bajamos y te llevo a casa de mi hermana ahí también tienen un bebe y ella puede ayudarte (la señora que tenia al bebe no era la mamá era su nana); después un joven decidió pagarle el taxi, le dio dinero y le dijo que mejor vaya en taxi y finalmente una señora se bajo para ayudar a la señora, un niño y un anciano a tomar el taxi. Así termino la historia de solidaridad que después de esto vuelvo a creer que no es la única en este mundo, donde a veces nos distanciamos los unos de los otros y cada uno esta dedicado solamente a lo suyo y se olvida de que todos pero absolutamente todos nos necesitamos. Esta pequeña muestra de solidaridad aviva mi corazón que a veces se congela y se pone pesimista cosa que no deseo que siga pasando porque mi mundo, tu mundo, nuestro mundo es un lugar para disfrutar y sonreír. He dicho! XD